El ocio es un concepto básico que ha existido en distintas épocas y el cual se ha ido desarrollando a lo largo de los años hasta tal punto que hoy se entiende como un elemento fundamental en el desarrollo de cualquier persona. Este es identificado como un componente fundamental en la calidad de vida de la persona, es contribuidor de satisfacción y bienestar.

Hace más de un siglo el ocio era el tiempo de descanso que se tenía para recuperar fuerzas y poder seguir trabajando, pero el ocio a día de hoy tiene un papel esencial en la vida de cualquier persona, podríamos decir que sus principales características son:

  • Es una experiencia humana integral, es decir, es algo fundamental en la vida de la persona que implica a la persona en su totalidad, lo que se vive en el ocio influye en todas las facetas de la vida( relaciones personales, trabajo…). El ocio está ligado a las emociones y a las relaciones personales.
  • Contribuye a la calidad de vida de la persona, ya que produce bienestar físico y emocional.
  • Es un derecho , como lo son la educación, el trabajo y la salud.

El concepto de ocio es muy diverso , pero podemos agruparlo en distintos ámbitos:

  • Cultural. Nos referimos a las actividades de expresión artística y creativa ( pintura, fotografía, radio, música, teatro, danza…).
  • Deportivo. Concebido como actividades físicas que busca el disfrute personal.
  • Recreación. Cuyo objetivo principal es la diversión y en la que tiene mucha importancia las relaciones interpersonales.
  • Turismo. El viajar por placer.

Ahora bien hemos hablado del concepto de ocio en general, pero el tema que nos abarca es el del ocio en la persona  con Discapacidad Intelectual.

Cuando hablamos de personas con Discapacidad Intelectual, hablamos de un grupo amplio y heterogéneo de personas que viven situaciones y contextos muy diferentes, los cuales tienen deseos , necesidades y aficiones muy diversas. Es un error pensar que tienen gustos similares por el hecho de tener discapacidad. Su ocio al igual que el de cualquier persona está determinado por los mismo parámetros que el del resto de la población ( edad, recursos económicos, gustos, necesidades…).

Al igual que el ocio en cualquier persona, este debe ser elegido con total libertad, es decir, eligiendo lo que se desea hacer y tomando el control de elección de las actividades en función de las preferencias y gustos de la persona.

Lo que sí es cierto es que la participación en actividades de ocio normalizadas y en el marco de la comunidad en las personas con Discapacidad Intelectual continúa siendo una asignatura pendiente por lo que debemos trabajar duro para conseguir un ocio inclusivo y de calidad.

Cuando hablamos de ocio inclusivo nos referimos al desarrollo de hábitos de gestión del ocio y el tiempo libre, programando acciones que permitan la participación de personas con discapacidad intelectual en actividades de ocio comunitario.

La inclusión es, ante todo, una cuestión de derechos humanos. La comunidad debe satisfacer las necesidades de todos independientemente de sus particularidades y condiciones.

Nuestro reto es hacer una sociedad  construida sobre la diversidad, que respete y atienda con el fin de que cada persona pueda  ejercer sus derechos, tener las mismas oportunidades y poder participar plenamente en la oferta de ocio.

Esto implica plantearse que cualquier persona habrá de disponer de determinadas ayudas o servicios para que pueda participar en la oferta de ocio, servicios y programas que desarrolla cualquier equipo. De esta manera se responderá a tales necesidades para asegurar de una vez la plena participación de toda persona en la oferta de ocio.

Podríamos decir que la inclusión aplica al ámbito del ocio se debe apoyar en los siguientes principios.

  • Derecho al Ocio. Basado en el derecho a la disfrutar y a la no discriminación.
  • Ocio de calidad. Garantizando los apoyos y dedicación necesarios a cada persona
  • Ocio compartido en comunidad. Que posibilite el aprendizaje, haciendo asumir el respeto a la diferencia.

Un ocio que cumpla estos requisitos aportará a la persona con discapacidad intelectual los siguientes beneficios:

  • Combatiendo el estrés, permitiendo la rehabilitación de determinados déficit…
  • COGNITIVOS Y CONDUCTUALES. Ayuda al aprendizaje y mejora las habilidades sociales, desarrolla la creatividad, sirve como instrumento para el aprendizaje de conocimientos y habilidades, permitiendo trabajar áreas diversas: perceptivas, motrices, verbales, afectivo-sociales…
  • Favorece el crecimiento personal y la autoestima. Previene problemas de aislamiento, depresión y otros problemas similares.
  • Es un importante recurso para la integración social.

Para finalizar y como conclusión diremos que el ocio es un derecho de todas las personas, contribuye a la calidad de vida y se debe ofrecer a todos los ciudadanos sin discriminación.

Lograr que el ocio sea inclusivo es una meta alcanzable si hay implicación y conciencia social y una voluntad clara de instituciones para conseguir que las personas con Discapacidad Intelectual disfruten de su tiempo libre como cualquier otra persona.

Sin duda queda mucho por hacer, pero una implicación y concienciación social, teniendo presente que todas las personas tienen el derecho a participar en igualdad de oportunidades, nos hará más fácil llegar a conseguirlo.

Elisabeth García Hernández
Coordinadora Área de Ocio y Tiempo libre Asociación San José